Nota de prensa
El Frente Amplio propone desde Málaga una Ley para expropiar vivienda a grandes fondos de inversión
La Ley de Expropiación de Viviendas a Propietarios Corporativos Privados empezará por las entidades con más de 1.000 viviendas, como Blackstone o CaixaBank. Todas las fincas urbanas y suelos residenciales de la SAREB pasarán a formar parte del parque público.

Si ayer fue el turno de las grandes fortunas, hoy les toca a los fondos buitre. Después de presentar en el Ritz nuestro impuesto a los ultrarricos, este viernes hemos llevado la campaña a la calle. Frente al edificio de Ollerías 15, en Málaga, nuestra candidata a la presidencia del Gobierno, Ada Colau, ha presentado la Ley de Expropiación de Viviendas a Propietarios Corporativos Privados, una de las medidas estrella de nuestro programa de vivienda.
Con esta propuesta, confirmamos el rumbo de nuestra campaña: medidas contundentes para redistribuir la riqueza y para que la economía llegue a la vida de la gente. Primero, que paguen más quienes más tienen. Ahora, que la vivienda deje de ser un negocio para unos pocos.
Expropiación por fases: de los grandes fondos hacia abajo
La ley se aplicará de forma progresiva sobre el stock residencial de los grandes tenedores corporativos, en tres fases:
- Primera fase: entidades con más de 1.000 viviendas, como Blackstone o CaixaBank.
- Segunda fase: tenedores de más de 700 viviendas.
- Tercera fase: empresas propietarias de más de 50 inmuebles.
La medida se dirige solo a propietarios corporativos. Las familias que tienen su casa o un piso en alquiler quedan fuera: el objetivo son las grandes empresas que han convertido la vivienda en un activo financiero.
La SAREB, al parque público
De forma paralela, proponemos adscribir obligatoriamente todas las fincas urbanas y suelos residenciales de la SAREB al parque público de vivienda. La sociedad se creó en 2012 para absorber los activos inmobiliarios de la banca rescatada. Lo que se rescató con dinero de todos tiene que volver a todos en forma de vivienda.
El objetivo: redistribuir la riqueza
La expropiación se suma a las medidas fiscales como las que ya hemos presentado: un impuesto a los ultrarricos, un tipo efectivo más alto para la gran empresa y la banca, y un impuesto a la acumulación de vivienda para que especular deje de ser rentable. En conjunto, esos impuestos recaudarían 10.000 millones de euros más al año para vivienda, servicios públicos, pensiones y un sistema ferroviario digno.
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Anna Flotats · 606 118 076